
El Protocolo de Kioto sobre el cambio climático es un acuerdo internacional que tiene por objetivo reducir las emisiones de seis gases provocadores del calentamiento global: dioxido de carboni (CO2), gas metano (CH4) y óxido nitroso (N2O), además de tres gases industriales fluorados: Hidrofluorocarbonos (HFC), Perfluorocarbonos (PFC) y Hexafluoruro de azufre (SF6), en un porcentaje aproximado de un 5%, dentro del periodo que va desde el año 2008 al 2012, en comparación a las emisiones al año 1990. Por ejemplo, si la contaminación de estos gases en el año 1990 alcanzaba el 100%, al término del año 2012 deberá ser del 95%. Es preciso señalar que esto no significa que cada país deba reducir sus emisiones de gases regulados en un 5%, sino que este es un porcentaje a nivel global y, por el contrario, cada país obligado por Kioto tiene sus propios porcentajes de emisión que debe disminuir.
Este acuerdo es ratificado por 166 países del mundo, pero existe una gran atadura, como lo es la potencia mundial, Estado Unidos, es el país que produce mayor liberación de gases, hablamos de un 35 % si se niegan a ratificar el protocolo de Kioto, justificando su acción en que si ratifican el convenio, disminuirá su producción económica, y no piensan permitir eso porque se ven asechados por dos países que puntean como posibles potencias mundiales.
Nuestro país salió airoso de todo estos conflicto ya que solo emitimos a la atmosfera un 0,48 porciento de CO2, pero di igual forma ratificamos el acuerdo y estamos dispuestos a concientizar el país en pro de este protocolo y así minimizar el gran impacto que tiene en la actualidad en nuestro planeta.